BIBLIOTECA DE LIBROS DOMINICANOS EN PDF


Escritos: Revista Cultural

sábado, 27 de octubre de 2018

El pueblo se queja en verso, Narcisazo, pdf, descarga gratis


Cuando en julio pasado ofrecí a los directores del periódico “La Noticia”, iniciar la columna “EL PUEBLO SE QUEJA EN VERSO”, motivaba mi proposición afirmando -entre otras cosas- que “a través de los tiempos el uso de las coplas y la décima ha sido un vehículo efectivo para hacer llegar mensajes a los dominicanos”.
Confiaba entonces -y tenía razón- que la idea de la columna sería acogida en el vespertino, tanto por su originalidad, cuanto por el espíritu democrático de los directores del periódico, que en ese entonces estaban semi-radicalizados a consecuencia del golpeo patronal de los propietarios de “Publicaciones Ahora”.
Estoy consciente de que no hago poesía. Sería más correcto darle a mi obra el nombre de versificación. Con todo lo que me ha interesado es la efectividad de un mensaje político. Y para lograr la efectividad de un mensaje nada como la versificación. Por algo los publicistas tienen plagada la radio con anuncios realizados con métrica y rima.
La presente colección no es cronológica, luego de haber comprobado cuáles son los versos que más han gustado a los lectores de “EL PUEBLO SE QUEJA EN VERSO”.
Se ha dividido en tres secciones intentando una clasificación de acuerdo a los temas versificados. No puedo concluir esta pequeña introducción, sin agradecer a todos los trabajadores de “La Noticia” dentro de los cuales destaco a los amigos Radhamés Gómez y Victor Grimaldi.
El agradecimiento inevitable para IMPRESORES ASOCIADOS, por escoger mis versos para iniciar su campaña de publicaciones.

NARCISAZO



lunes, 22 de octubre de 2018

Música y baile en Santo Domingo, Rodríguez Demorizi, pdf, descarga gratis




Música y baile en Santo Domingo en muchos aspectos sostiene o abre surcos sobre tesis y criterios que se relacionan con algunos géneros de la demótica nacional. Capítulo por capítulo rebosa lo autóctono, y con ello una admirable sencillez del mensaje que estructura el panorama caprichoso y discutido, a veces, de la musicalidad de la República Dominicana. Hemos llegado a hojear este libro con íntima fruición, nacida en el convencimiento de que sus páginas encierran la gracia de una efusiva sinceridad, jaloneando todas las facetas que conforman la obra misma. Es tan variado y realista su plan y trae tras sí tanta dominicanidad que ha de formar importantísima entre aquellos estudios considerados como necesarios e indispensables para el análisis de la música de América.
Rodríguez Demorizi trae una armazón distinta y quizás porque aclara no ser musicógrafo, o sea, escritor sobre música, es lo que más nos intriga en sus exposiciones. Pero, ¿qué podrían decir aquellos que lo son si hojeando estas páginas abundantes en episodios, datos históricos, relatos e incidencias se tiene de presente una sensible amalgama de bellísimas recuentos sobre un tema apasionante como lo es la música y el baile de nuestro Santo Domingo…?
Por Enrique de Marchela Dufardc.
Santo Domingo,
Mayo de 1971.